Este miércoles se ha celebrado en Vigo un ciclo de mesas redondas bajo el título "As caras do libro". Os traduzco algunos fragmentos de un artículo de Vieiros en el que distintos participantes en los debates reflexionan sobre el futuro del libro:
Para Manuel Gago, profesore de Periodismo Electrónico en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Santiago de Compostela, en los últimos años el formato del libro está viviendo una gran transformación, aunque no es tan profunda o rápida como la que afecta al sector audiovisual o a la música. Para Gago, esa transformación no afecta tanto a la ficción, pero sí a las obras de consulta. "Los objetos tienen una lógica cultural, y los formatos tradicionales la están perdiendo". De ahí el descenso en las ventas de enciclopedias físicas y también en su producción en los últimos años.
Otro ejemplo: desde hace dos años la Editorial Xerais está produciendo libros que no se imprimen, que se distribuyen directamente en pdf, fundamentalmente dirigidos a centros educativos. Para Manuel Bragado, director de Xerais, "el futuro del libro ya está aquí". Bragado afirma que "debemos quitarnos de la cabeza el concepto de que el libro es un soporte impreso; no está definido por el soporte, sino por la actividad cognitiva que suscita". Así, Bragado se mostró convencido de que se va a modificar la cultura escrita, vigente en los últimos 500 años, porque cada tiempo tiene una forma de lectura y escritura propia, una literacidad propia".
María Yáñez, periodista, concuerda con Bragado en que el libro, como toda cultura, va camino de la digitalización. Para Bragado, los soportes electrónicos convivirán con los escritos, provocando una redifinición del concepto actual de propiedad intelectual, cambios en las funciones de editores y libreros, y provocando también cambios en la cadena de valor del libro y en los mecanismos de retribución a los autores.
Francisco Castro acaba de incorporarse al equipo editorial de Galaxia para ocuparse del apartado de nuevos proyectos. Ahí entrará por supuesto la producción de contenidos para la red, y la aplicación de las nuevas tecnologías a las obras publicadas por la editorial. Para Castro, la influencia de las nuevas tecnologías se está dejando notar ya en las obras de consulta y divulgación.
Sin embargo, Francisco Castro opina que "pocos inventos son tan funcionales como el libro", lo que va a asegurar su supervivencia, unida a la "relación tan particular" que los bibliófilos tienen con los libros. A este respecto, Bragado también opina qu e "non hay objeto más amigable que el libro". Y de igual manera María Yañez concuerda con que "de momento es el soporte más válido y asequible que hay". Al mismo tiempo apunta el factor de que el libro tiene aún un valor objetual, lo que deriva en la edición de producciones cuidades e incluso de un gran mercado de libros antiguos.
viernes 25 de enero de 2008
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2 comentarios:
Yo, desde luego, asocio libro con una cosa cuadradita, muy física, donde montones de letras quedan encerradas cada vez que los abandono.
Igual nos parece un formato prática y demas porque aun no estamos preparados para concebir algo mejor, para sumarlos a una evolución que lleve a otra cosa, que nos parecerá, entonces sí, la más práctica del mundo.
Pero sin duda estaremos los románticos, los que cuidan con esmero su vinilo, los que revelan en blanco y negro, los que llevan trajes de tweed (vale, no, en la moda todo vuelve y no cuenta), el caso es que acariciar un libro con deleitable deleitación será una acción mucho más exclusiva, y por lo tanto, mejor.
Me lo imagino claramente, escupiendo sobre esos que se suman entusiastas al nuevo formato.
Para esto servimos los reaccionarios!
Debe de haber alguna explicación por la cual mi mr hyde, el que no sabe concordar los sustantivos con sus adjetivos, ha quedado liberado esta tarde.
Tendré más cuidado a partir de ahora (y la droga cerca)
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